♦¿Una o más cobayas?
Las cobayas, son animales gragarios que viven más felices en grupo. Los grupos más adecuados suelen ser de hembras, o un macho esterilizado con una o más hembras. Algunos machos pueden convivir juntos, pero es más complicado.
Las cobayas, son animales gragarios que viven más felices en grupo. Los grupos más adecuados suelen ser de hembras, o un macho esterilizado con una o más hembras. Algunos machos pueden convivir juntos, pero es más complicado.
Entran factores como su cáracter, el hecho de que haya o no hembras cerca, etc. Por lo tanto, en el caso de que haya un grupo de hembras no es recomendable intentar que convivan cobayas macho juntos en otro grupo, ya que lo común es que peleen por éstas.
Por regla general, las hembras no suelen tener problemas de convivencia. Hay que tener en cuenta que siempre existen excepciones y tenemos que barajar la posibilidad de que nuestras hembras no se toleren, aunque como hemos dicho no suele ser lo habitual. La manera más fácil de socializar dos o más cobayas es que sean jóvenes, al menos una de ellas si son dos, o una adulta y el resto jóvenes si es un grupo más grande.
Con machos ocurre lo mismo, es recomendable que al menos uno de los dos sea jóven y no haya desarrollado aún el carácter ni haya alcanzado la madurez sexual, así será más fácil su adaptación.
En ambos casos, observaremos un comportamiento de monta para establecer la jerarquía,aunque no siempre se da el caso. No tenemos que preocuparnos ya que es totalmente normal, siempre y cuando estos comportamientos no lleguen a agresividad.
Para presentar nuestras cobayas debemos sacarlas a "pasear" juntas durante varios días bajo nuestra supervisión y siempre en un lugar neutro. Cuando veamos que las cobayas se llevan bien fuera, pasaremos a meterlas en una jaula neutra (sin olores de ninguna de ellas) y vigilaremos su comportamiento. Si vemos que alguna cobaya se pone agresiva volveríamos al paso anterior hasta que se le toleren. Una buena forma de socializarlas es ofrecerles platos de verduras en los momentos que estén juntas.
Con machos ocurre lo mismo, es recomendable que al menos uno de los dos sea jóven y no haya desarrollado aún el carácter ni haya alcanzado la madurez sexual, así será más fácil su adaptación.
En ambos casos, observaremos un comportamiento de monta para establecer la jerarquía,aunque no siempre se da el caso. No tenemos que preocuparnos ya que es totalmente normal, siempre y cuando estos comportamientos no lleguen a agresividad.
Para presentar nuestras cobayas debemos sacarlas a "pasear" juntas durante varios días bajo nuestra supervisión y siempre en un lugar neutro. Cuando veamos que las cobayas se llevan bien fuera, pasaremos a meterlas en una jaula neutra (sin olores de ninguna de ellas) y vigilaremos su comportamiento. Si vemos que alguna cobaya se pone agresiva volveríamos al paso anterior hasta que se le toleren. Una buena forma de socializarlas es ofrecerles platos de verduras en los momentos que estén juntas.
♦¿Cómo consigo que mi cobaya confíe en mí?
Las cobayas son animales asustadizos por naturaleza. Es posible que tu cobaya tarde días, semanas o meses en confiar en ti, también cabe la posibilidad de que nunca confíe en ti o que nada más llegar sea la reina de la casa, sin miedo alguno.
Las cobayas son animales asustadizos por naturaleza. Es posible que tu cobaya tarde días, semanas o meses en confiar en ti, también cabe la posibilidad de que nunca confíe en ti o que nada más llegar sea la reina de la casa, sin miedo alguno.
Aunque nuestra cobaya sea tímida y miedosa,no debemos desesperarnos. El truco es la paciencia que tengamos con ella. Para que nos vaya cogiendo confianza,debemos seguir unas pautas durante el tiempo que dure la socialización.
No te desesperes si su comportamiento no es como esperabas, las cobayas son animales muy graciosos, dóciles y sociables, pero en ocasiones necesitan de nuestra ayuda para “soltarse”.
No te desesperes si su comportamiento no es como esperabas, las cobayas son animales muy graciosos, dóciles y sociables, pero en ocasiones necesitan de nuestra ayuda para “soltarse”.
En primer lugar, nuestro lenguaje corporal es muy importante a la hora de dirigirnos a ella. Debemos hablar con voz suave y dulce, sin hacer movimientos bruscos (esto las asusta especialmente) y cogerlas con suavidad y delicadeza.
Lo mejor, es tumbarnos en el suelo a ras de la jaula, para que ella nos vea a su altura y a continuación abrir la puerta de la jaula y comenzar a darle “premios” (trocitos de la verdura que más le guste por ejemplo). Recuerda hablar con suavidad y no realizar movimientos bruscos.
Lo mejor, es tumbarnos en el suelo a ras de la jaula, para que ella nos vea a su altura y a continuación abrir la puerta de la jaula y comenzar a darle “premios” (trocitos de la verdura que más le guste por ejemplo). Recuerda hablar con suavidad y no realizar movimientos bruscos.
Repite esto durante el tiempo necesario, poco a poco ella te relacionará con algo “bueno” e irá perdiendo ese temor cuando te vea cerca de la jaula.
Otro truco, es dejarla suelta (en la cama o en el suelo) y que la cobaya te inspeccione. Dejarla que te huela, se suba encima de ti, etc.
Después, puedes coger una mantita (siempre que no haga calor), hacer una especie de nido encima tuya y poner a la cobaya ahí mientras le das premios. Cuando esté tranquila, comienza a acariciarla poco a poco; todo esto ayudará a que ella te vea como algo bueno y no algo a lo que “temer”. El contacto físico con nuestras cobayas es muy importante, es decir, cuanto más las toquemos antes confiarán en nosotros, además son animales que agradecen mucho los mimos que podamos proporcionarles.
Como ya hemos nombrado, lo importante es tener paciencia. Quizás en una semana la cobaya ya esté más tranquila o quizás pasen meses y aún no lo esté, pero no hay que perder la esperanza.
Cuando veas el cambio que ha dado tu cobaya, no te arrepentirás de haber empleado todo ese tiempo en socializarla, ya que como decíamos, las cobayas son animales muy graciosos, divertidos y sociables.
Después, puedes coger una mantita (siempre que no haga calor), hacer una especie de nido encima tuya y poner a la cobaya ahí mientras le das premios. Cuando esté tranquila, comienza a acariciarla poco a poco; todo esto ayudará a que ella te vea como algo bueno y no algo a lo que “temer”. El contacto físico con nuestras cobayas es muy importante, es decir, cuanto más las toquemos antes confiarán en nosotros, además son animales que agradecen mucho los mimos que podamos proporcionarles.
Como ya hemos nombrado, lo importante es tener paciencia. Quizás en una semana la cobaya ya esté más tranquila o quizás pasen meses y aún no lo esté, pero no hay que perder la esperanza.
Cuando veas el cambio que ha dado tu cobaya, no te arrepentirás de haber empleado todo ese tiempo en socializarla, ya que como decíamos, las cobayas son animales muy graciosos, divertidos y sociables.




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